Ética

La UE da a Google tres meses para abrir sus datos de búsqueda a la competencia. Los plazos vencen en abril

El procedimiento iniciado en enero llega a su primer hito: la Comisión debe comunicar a Google sus hallazgos preliminares este mes. En juego está el acceso de rivales a años de datos de comportamiento de búsqueda.

Gonzalo
Google

Cuando alguien escribe una consulta en Google Search y hace clic en un resultado, ese gesto genera un dato. Un dato sobre qué palabras se usaron, qué resultados aparecieron, cuál se eligió, cuánto tiempo se pasó en esa página. Multiplicado por miles de millones de consultas diarias durante más de dos décadas, eso es una de las colecciones de datos sobre comportamiento humano más valiosas que existen. Y hasta ahora, es propiedad exclusiva de Google.

La Comisión Europea quiere cambiar eso. En enero abrió un procedimiento formal bajo la Ley de Mercados Digitales. Este mes vence el primer plazo: Bruselas debe comunicar a Google sus hallazgos preliminares y las medidas que pretende imponer.

Qué exige exactamente el procedimiento

El segundo procedimiento del DMA —el que afecta a los datos de búsqueda— obliga a Google a dar acceso a motores de búsqueda de terceros a datos anonimizados de rankings, consultas, clics y visualizaciones de Google Search en condiciones justas, razonables y no discriminatorias. European Commission La Comisión también está valorando si los proveedores de chatbots de IA —que cada vez más compiten con Google en el espacio de las preguntas y respuestas— tienen derecho a acceder a esos mismos datos.

Esa última pregunta es la más relevante para el sector de la IA. Los modelos de lenguaje necesitan datos para entrenarse y para mejorar sus capacidades de recuperación de información. Acceder a los datos de comportamiento de búsqueda de Google —qué consultas generan qué clics, qué páginas se consideran más relevantes para qué preguntas— sería un activo de entrenamiento de enorme valor para cualquier laboratorio de IA que compita en el espacio de la búsqueda conversacional.

Por qué Google lo resiste, y qué tiene razón en señalar

La Comisión concluirá el procedimiento en seis meses, con plazo final en julio de 2026. Antes de eso, en estos próximos días, comunicará sus hallazgos preliminares a Google, que podrá responder antes de que se adopten las medidas definitivas. European Commission

Google ha dicho que Android es abierto por diseño y que ya ofrece acceso licenciado a algunos datos de terceros. Pero su argumento más sólido es uno que los reguladores tienden a subestimar: hay una tensión real entre compartir datos de búsqueda a gran escala y las obligaciones de privacidad del RGPD. Según análisis de la investigadora Mikolaj Barczentewicz, si los umbrales de anonimización se fijan lo suficientemente altos para satisfacer la doctrina de privacidad de la UE, la utilidad de los datos colapsa. Si se bajan los umbrales, surge el riesgo de incumplimiento del RGPD. WinBuzzer Es un callejón técnico-legal genuino, no solo retórica corporativa.

El primer procedimiento del DMA, sobre Android, añade una capa adicional: la Comisión quiere que los desarrolladores de servicios de IA de terceros tengan acceso igualmente efectivo a las mismas funcionalidades de hardware y software de Android que Google usa para sus propios productos, incluido Gemini. European CommissionSi el asistente de Google puede activarse con la voz desde la pantalla de bloqueo, cualquier competidor con las credenciales adecuadas debería poder hacer lo mismo.

El principio que está en juego

Detrás de estos procedimientos técnicos hay una apuesta regulatoria muy concreta: que las empresas que controlan la infraestructura digital —las plataformas de mensajería, los sistemas operativos, los motores de búsqueda— no pueden usar ese control para inclinar la balanza en los mercados de IA emergentes. La Comisión está construyendo jurisprudencia sobre ese principio antes de que la IA conversacional consolide sus posiciones de mercado, que es exactamente el momento en que hacerlo tiene sentido.

El reloj corre. Los hallazgos preliminares sobre Google deben llegar este mes. Si la Comisión es tan directa con Google como lo ha sido con Meta en el caso de WhatsApp, el sector puede recibir esta semana dos señales muy claras: en Europa, el acceso abierto a los ecosistemas de IA no es optativo. Es la ley.

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